Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2020

COVID-19: La seguridad y salud en el trabajo puede salvar vidas

Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2020

COVID-19: La seguridad y salud en el trabajo puede salvar vidas

Con ocasión del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo el 28 de abril, la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) desea rendir homenaje a la valentía de todos los trabajadores sanitarios que arriesgan sus vidas para salvar las de otras personas durante  pandemia mundial de COVID-19.

Todos los trabajadores, sea cual fuere su edad, tienen derecho a trabajar en condiciones seguras y saludables. Este principio contundente orienta la labor de prevención de los gobiernos, los trabajadores, los empleadores y las instituciones de seguridad social de todo el mundo desde hace decenios.

No obstante, es posible que el mundo de la prevención tal como lo conocemos se transforme para siempre. En enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus en la provincia de Hubei (China) era una emergencia de salud pública de importancia internacional. Dos meses después, el 11 de marzo de 2020, la OMS calificó el brote de coronavirus (COVID-19) de pandemia.

Hasta la fecha, el Centro de Investigación del Coronavirus (Coronavirus Resource Center) de la Universidad Johns Hopkins ha confirmado más de 2,7 millones de casos de COVID-19, y mas de 190 000 personas han fallecido. Según las previsiones, este año la economía mundial se reducirá entre el 1 y el 7 por ciento. En diversas partes del mundo, las personas se han visto obligadas a trabajar desde sus casas, mientras que los procesos de producción y las cadenas de suministro de alimentos deben seguir funcionando. El desempleo ha aumentado, las compañías aéreas y otras grandes empresas han suspendido sus actividades, y los hospitales se enfrentan a dificultades para obtener los suministros médicos y equipos de protección personal necesarios. Esta situación no sólo afecta a las empresas, sino también a la prevención.

Hasta ahora, el alcance de la seguridad y la salud en el trabajo se limitaba, principalmente, a los aspectos laborales, es decir, a los desafíos en el lugar de trabajo. Sus efectos raramente se extendían hasta afectar la vida privada, con algunas claras excepciones, como las cuestiones psicosociales, que pueden tener su origen tanto en el lugar de trabajo como en el hogar. Sin embargo, estas cuestiones se consideraban problemas de salud individuales y no tenían repercusiones directas en la colectividad laboral. Si un trabajador se enfrentaba a un problema personal, se trataba de atender sus necesidades desde el lugar de trabajo. El COVID-19 ha transformado esta percepción. Ya no se trata de una amenaza a la salud de un único individuo, sino de un problema colectivo que debe abordarse de manera conjunta. En consecuencia, debe intensificarse la prevención.

En la crisis del COVID-19, la prevención de los riesgos profesionales solo será eficaz si todas las personas actúan de manera responsable para proteger la propia vida y la de los demás. La salud y la seguridad de los trabajadores únicamente se podrán garantizar mediante una labor de prevención conjunta. Se trata de una cuestión  de solidaridad y, por lo tanto, de una tema de seguridad social.

Los regímenes de seguridad social desempeñan un papel fundamental en la atenuación de las repercusiones de esta crisis en los mercados de trabajo y en la salud de los trabajadores. Las aseguradoras de salud, los regímenes de protección contra el desempleo y las aseguradoras de  accidentes de trabajo proporcionan la red de seguridad que la sociedad necesita.

Resulta evidente que la “maquinaria” de la seguridad social, a saber, la infraestructura, la tecnología y las personas, es una herramienta estratégica fundamental para gestionar la crisis.

En cuanto al lugar de trabajo, los miembros de la AISS han puesto en marcha campañas de información que se publican en el Corona Prevention Monitor (Monitor de Prevención del Coronavirus) de la AISS. En este monitor en línea se recogen las buenas prácticas sobre cómo hacer frente al COVID-19 y a sus repercusiones en los sistemas de seguridad social. Allí podrán  material informativo, como listas de comprobación, carteles y recomendaciones de higiene en el lugar de trabajo en varios idiomas, así como planes de preparación ante situaciones de emergencia y guías de respuesta para prevenir y controlar la propagación del COVID-19, que han sido elaborados, por los países que encabezan la lucha contra el COVID-19, como por ejemplo la República de Corea.

Ante la reducción de la actividad económica de las empresas aseguradas, algunas aseguradoras de accidentes han disminuido las tasas de cotización. Esta reducción tiene  dos motivos principales. En primer lugar, para ayudar a las empresas a superar estos momentos difíciles mediante incentivos financieros y, en segundo lugar, porque el riesgo de que se produzca un accidente de trabajo es considerablemente menor cuando las personas trabajan desde sus casas o han dejado de trabajar.

Otra cuestión pertinente que se plantean los consejos de indemnización de los trabajadores es si el COVID 19 puede considerarse una enfermedad profesional. Para garantizar la cobertura del seguro, en particular a los trabajadores de los sectores más expuestos, en varios países se han adoptado medidas rápidas para facilitar el reconocimiento del COVID-19. La mayor parte de los países siguió el ejemplo de Italia, que fue uno de los primeros países en verse gravemente afectados por la pandemia. El Instituto Nacional del Seguro de Accidentes de Trabajo de Italia (Istituto Nazionale per l'Assicurazione contro gli Infortuni sul Lavoro – INAIL) considera que la infección por coronavirus de los médicos, los enfermeros y otros empleados del Servicio Nacional de Salud (Servizio Sanitario Nazionale – SSN) y de otros centros sanitarios públicos y privados es una enfermedad profesional. Para este grupo de empleados, el vínculo causal entre el trabajo y la infección se  asume  automáticamente. En otros países, simplemente se hace referencia a la lista de enfermedades profesionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que considera enfermedades profesionales aquellas causadas por agentes biológicos contraídos por el trabajador en el trabajo.

La AISS reconoce el enorme desafío al que se enfrenta la sociedad mundial para luchar contra la pandemia de COVID-19. La Asociación desea expresar su solidaridad con todos los trabajadores, empleadores e instituciones de seguridad social y ofrece de forma gratuita sus recursos de prevención para apoyar la transición hacia una vida laboral segura y saludable. El emblemático programa de prevención de la AISS, Vision Zero, contiene siete reglas de oro para trabajar en un entorno seguro y saludable. Garantizar la seguridad y la salud en el trabajo es fundamental para evitar la propagación del virus y proteger la salud de los trabajadores, en particular de aquellos que trabajan en centros de salud y de atención, y que arriesgan sus vidas para cuidar de los demás.