International Social Security Review

Asistencia social y médica de larga duración para las personas de edad avanzada

International Social Security Review

Asistencia social y médica de larga duración para las personas de edad avanzada

La International Social Security Review ha publicado un nuevo número doble especial centrado en los cuidados de larga duración para las personas de edad avanzada, que complementa las actividades organizadas recientemente por la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) para promover avances en este ámbito.

El número especial titulado “The human right to long-term care for the elderly: Extending the role of social security programmes” (El derecho humano de las personas de edad avanzada a los cuidados de larga duración: Ampliación de la función de los programas de seguridad social) (vol. 75, núm. 3-4) contiene una serie de artículos importantes que examinan en profundidad el desafío que constituye extender de manera sostenible el acceso asequible y adecuado a la asistencia médica y social para que pueda beneficiarse la creciente población de edad del mundo.

Este número especial gira en torno a cuestiones complejas sobre las funciones formales que pueden y deben desempeñar los sistemas de seguridad social. En la actualidad, pocos países proporcionan cobertura de seguridad social a las personas de edad avanzada para afrontar los riesgos de asistencia médica y social asociados a la contingencia de cuidados de larga duración. Con frecuencia, las prestaciones financiadas con cargo a los impuestos pueden brindar apoyo a las personas de edad necesitadas, mientras que para aquellos que disponen de recursos económicos los cuidados de larga duración privados pueden ser una opción.

La falta de una norma internacional de seguridad social o de un documento de referencia para encauzar el desarrollo y la extensión de la cobertura de seguridad social en cuanto a los cuidados de larga duración constituye un obstáculo notable. Habría que considerar la posibilidad de revisar y ampliar las normas internacionales de seguridad social para incluir expresamente la asistencia médica y social de larga duración para las personas de edad avanzada.

Desde la perspectiva de los derechos humanos, es evidente que esta norma es indispensable.

El artículo 22 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por las Naciones Unidas en 1948, no deja lugar a dudas: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social”. Esta afirmación importante se reitera en la meta 1.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que establece que el derecho humano a la seguridad social debe hacerse efectivo progresivamente.

El tiempo es vital. Las tendencias demográficas, que ponen de manifiesto la amplitud y el ritmo sin precedentes que ha alcanzado el envejecimiento de la población en todo el mundo exigen una respuesta inmediata y coordinada. Las iniciativas nacionales se verían beneficiadas si fueran una prioridad y estuvieran respaldadas por una voluntad política internacional de impulsar acciones. En efecto, el Decenio de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable (2021-2030) es un ejemplo en este sentido.

Ampliación de la función de los programas de seguridad social

En términos prácticos, para lograr la “seguridad social para todos” se utilizan como guía las normas internacionales de seguridad social, en especial las de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Como señala un equipo de autores de la OIT y la AISS, para elaborar programas de cuidados de larga duración eficaces y sostenibles no existe una solución única para todos los países. Tampoco hay que olvidar que en muchos países siguen existiendo deficiencias en la cobertura, como en el caso de las pensiones y la atención de salud. En cualquier caso, como muestran los datos empíricos internacionales que se presentan en este número especial, es posible que los países desarrollen sus propias soluciones en materia de cuidados de larga duración con una perspectiva basada en los derechos.

Para ello, los países deben procurar establecer prioridades e incorporar una serie de elementos. Hay que priorizar soluciones que ofrezcan una cobertura universal, financiación solidaria, mancomunación amplia de los riesgos, igualdad de género en la prestación de servicios de salud y no discriminación. Se requiere una estrecha coordinación entre las políticas de salud, sociales y de empleo. Los sistemas de cuidados de larga duración también deben satisfacer las necesidades de los proveedores de cuidados, tanto del sector formal como del informal. En particular, formalizar y proporcionar cobertura de seguridad social a dichos proveedores informales puede contribuir a un aumento de los niveles de empleo y trabajo decente en este sector en auge. También es necesario fortalecer la base jurídica para la prestación y regulación de estos servicios.

Por consiguiente, la continuidad de los cuidados es un objetivo fundamental. De esta manera, resulta posible ejercer el derecho a los cuidados de larga duración, sin provocar dificultades financieras y fomentando el bienestar individual.

¿Qué funciones deben cumplir las administraciones de seguridad social?

En este número especial se establecen una serie de medidas que deben tener en cuenta los responsables y los administradores de las políticas de seguridad social.

A escala nacional, es fundamental velar por una financiación sostenible y equitativa, así como por la regulación adecuada de los cuidados de larga duración de calidad. Asimismo, es necesario responder a los desafíos que plantea el mercado de trabajo para garantizar una mano de obra profesional en el ámbito de los cuidados, el trabajo decente y la protección social de todos los proveedores de cuidados.

En lo que respecta al papel de las administraciones de seguridad social en la prestación de cuidados de larga duración, los responsables de las políticas deben estudiar y determinar las funciones relativas a los sectores público y privado, y a las mutualidades; la coordinación de los programas a nivel nacional, subnacional y local; la aplicación de políticas de envejecimiento en el hogar y de residencias de atención especializada; el uso adecuado de las tecnologías digitales y de las herramientas de comunicación en la administración de los programas y la prestación de servicios y cuidados adaptados y centrados en las personas; y el papel continuo que desempeñan la familia y la comunidad en los cuidados, a menudo con una distribución de funciones muy marcada por el género.

En conclusión, como demuestran las acciones, las funciones y las opciones de diseño descritas anteriormente, no debe subestimarse la complejidad que conlleva responder al desafío mundial que suponen los cuidados de larga duración.

Actividades de la AISS en materia de cuidados de larga duración

Ante el fenómeno mundial del envejecimiento de la población, consolidar los sistemas nacionales de cuidados de larga duración para las personas de edad avanzada es cada vez más importante. Durante el trienio 2020-2022, la AISS ha colaborado activamente con sus instituciones miembros para ampliar los conocimientos, compartir buenas prácticas y lograr avances en cuanto a los cuidados de larga duración. Entre otras actividades, ha organizado una serie de webinarios sobre los cuidados de larga duración y ha elaborado tanto el análisis Los cuidados de larga duración en las sociedades que envejecen: problemas y estrategias como el informe técnico Cuidados de larga duración: Esfuerzos mundiales y atención internacional en el ámbito de la salud. Recientemente, la AISS y la OIT publicaron conjuntamente el documento de trabajo Long-term care in the context of population ageing: A rights-based approach to universal coverage (Los cuidados de larga duración en el contexto del envejecimiento de la población: Enfoque de la cobertura universal basado en los derechos). La Comisión Técnica de las Prestaciones Médicas y del Seguro de Enfermedad (TC Health) ha ejercido una función primordial a este respecto y seguirá haciéndolo en el trienio 2023-2025.

Por último, estas cuestiones se abordaron en la sesión sobre la Adaptación de la seguridad social a las necesidades de las poblaciones que envejecen durante el Foro Mundial de la Seguridad Social de 2022.