Día Mundial de la Justicia Social de las Naciones Unidas

No puede haber justicia social sin seguridad social

Día Mundial de la Justicia Social de las Naciones Unidas

No puede haber justicia social sin seguridad social

Anticipando la conmemoración del Día Mundial de la Justicia Social el 20 de febrero, las Naciones Unidas nos recuerdan que “la justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro de los países y entre ellos”. La comunidad internacional habla con una sola voz sobre este punto importante. El objetivo ahora es proporcionar una protección social universal para 2030.

La seguridad social es un derecho fundamental. Los instrumentos internacionales de derechos humanos establecen la base jurídica para acceder a este derecho, de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 y otros instrumentos de derechos humanos adoptados bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

“Es importante recordar que no puede haber justicia social sin seguridad social. La posición de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS), que reúne a más de 320 organizaciones miembros en más de 150 países, es inequívoca al respecto”, indicó el Secretario General de la AISS, Marcelo Abi-Ramia Caetano, con motivo del Día Mundial de la Justicia Social de las Naciones Unidas.

Varios convenios y recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo respaldan la consecución del derecho legal a la seguridad social. Por su parte, las Directrices de la AISS sobre la Administración de la Seguridad Social ayudan a administrar a diario el suministro efectivo de los servicios y las prestaciones de seguridad social.

Los encargados de la formulación de políticas y los administradores de la seguridad social son responsables de velar por que todas las personas, independientemente de su género, edad, raza, origen étnico, religión, cultura o discapacidad, gocen de su derecho fundamental a la seguridad social. Las organizaciones miembros de la AISS, instituciones de seguridad social modernas y competentes, son fundamentales para la aplicación de este derecho. El Día Mundial de la Justicia Social es un llamamiento indefectible para que todos los responsables de los programas de seguridad social nacionales se comprometan a contribuir de modo esencial a la consecución de la justicia social a escala mundial.

El desafío mundial

Para una gran mayoría de la población mundial, la garantía de un acceso efectivo y universal a un conjunto básico de prestaciones en efectivo y en especie y a una atención de salud adecuada sigue sin cumplirse. En el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la comunidad mundial se ha comprometido a trabajar para lograr la protección social universal para 2030.

¿Cómo pueden los sistemas nacionales de seguridad social mejorar su contribución para alcanzar la justicia social en el mundo? Para los sistemas de seguridad social, lograr la justicia social implica en primer lugar innovar el diseño institucional, los objetivos de las políticas y la financiación de las políticas sociales en respuesta a las significativas transformaciones socioeconómicas, demográficas y del mercado de trabajo. Es importante destacar que la AISS apoya a los responsables de la formulación de políticas y a las organizaciones de seguridad social en este proceso y ha compilado, en una serie de informes recientes, enfoques innovadores para cumplir con los diez desafíos mundiales para la seguridad social. Además, las herramientas y los servicios profesionales suministrados a través del Centro para la Excelencia de la AISS sirven de guía para ayudar a impulsar las mejoras administrativas y reducir las ineficiencias.

Para seguir avanzando en este ámbito y acompañar y fortalecer la seguridad económica que ofrecen tradicionalmente las prestaciones de la seguridad social, también son necesarias otras formas de ayuda en especie, el acceso universal a una atención de salud adecuada, la promoción de la prevención, la rehabilitación y la empleabilidad, y los vínculos con la educación y la formación.

Tal es el vasto camino hacia la consecución del derecho humano a la seguridad social integral y, por lo tanto, a la justicia social para todos.