International Social Security Review

La contribución fundamental de la seguridad social al crecimiento inclusivo y a la cohesión social

International Social Security Review

La contribución fundamental de la seguridad social al crecimiento inclusivo y a la cohesión social

En estos tiempos extraordinarios, International Social Security Review ha publicado un nuevo número especial que ofrece la oportunidad de examinar el estrecho vínculo entre la seguridad social, el crecimiento inclusivo y la cohesión social.

Se reconoce cada vez más que 2020 habrá sido un año calamitoso a nivel mundial para avanzar hacia la consecución de los objetivos de desarrollo económico y social.

En todo el mundo, los efectos sin precedentes de la pandemia de COVID-19 siguen extendiéndose y afectando a cada vez más aspectos de la vida social y económica. En particular, los avances en materia de crecimiento inclusivo y de cohesión social han flaqueado en muchos países.

No obstante, se reconoce ampliamente que esta situación habría sido mucho peor si no fuera por  la intervención mediante políticas públicas y, en particular, por los sistemas de seguridad social.

Por este motivo, el número especial de International Social Security Review de 2020 (ISSR, vol. 73, núm. 3) esclarece dos objetivos de la seguridad social que se refuerzan mutuamente: el crecimiento inclusivo y la cohesión social.

Crecimiento inclusivo y cohesión social

En general, el crecimiento inclusivo y la cohesión social suelen considerarse objetivos políticos oportunos y necesarios para las economías nacionales.

Habitualmente, la expresión “crecimiento inclusivo” indica que la sociedad comparte de manera más equitativa los beneficios del desarrollo económico. La cohesión social abarca muchos elementos de la sociedad, pero se puede decir que comprende un grado significativo de confianza, una identidad inclusiva y la voluntad de cooperar.

A nivel político, el crecimiento inclusivo y la cohesión social forman parte del “contrato social” que une a la sociedad. A escala mundial, estos importantes objetivos son elementos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Por supuesto, la consecución de los objetivos de crecimiento inclusivo y de cohesión social y la garantía de su progreso continuo son igualmente importantes para la sostenibilidad social, política y financiera de los sistemas de seguridad social.

Sistemas de seguridad social: estabilizadores económicos y amortiguadores sociales

Habida cuenta de la experiencia de crisis mundiales anteriores, era de esperar que, como parte de la respuesta política a la crisis de la COVID-19, los gobiernos incrementaran el uso de los sistemas nacionales de seguridad social.

Efectivamente, como se informa en detalle en el monitor en línea de la Asociación Internacional de Seguridad Social (AISS) con el título Coronavirus - Respuestas de la seguridad social, en muchos países, los programas de seguridad social han tenido que encargarse de proporcionar la protección necesaria a las personas expuestas a los riesgos sanitarios, sociales, económicos y laborales planteados por la pandemia. Esto se ha logrado gracias a la adaptación del funcionamiento de los programas existentes y a la introducción de medidas de emergencia ad hoc.

En general, los sistemas de seguridad social han desempeñado un papel crucial como estabilizadores económicos y amortiguadores sociales para atenuar los riesgos a los que se enfrentan las economías nacionales, los mercados de trabajo y, ante todo, las poblaciones vulnerables.

El creciente recurso a los sistemas de seguridad social pone de manifiesto que las políticas sociales no representan un obstáculo para el desarrollo económico. La sostenibilidad del desarrollo social y del desarrollo económico van de la mano.

COVID-19, desigualdades estructurales y cobertura de seguridad social integral

A pesar de que recientemente muchos sistemas de seguridad social han incrementado los gastos, la magnitud de la crisis de la COVID-19 ha sido tal que los avances hacia los objetivos de crecimiento inclusivo y de cohesión social se han detenido y es posible que en ciertos casos se hayan revertido.

En el contexto más amplio de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la pandemia de COVID-19 también ha puesto de manifiesto las desigualdades estructurales persistentes en muchas sociedades. Para la AISS, dichas desigualdades suelen reflejarse en un acceso limitado a la protección de la seguridad social, lo cual es particularmente evidente en el caso, por ejemplo, de los trabajadores por cuenta propia, los trabajadores rurales, los trabajadores de plataformas digitales y, a escala mundial, los trabajadores de la economía informal, que constituyen el grupo más numeroso sin acceso a una cobertura adecuada. También existe una importante dimensión de género en las desigualdades de acceso a la cobertura de seguridad social.

La experiencia de los últimos meses ha recalcado la importancia de una cobertura de seguridad social integral para proteger a la sociedad contra las conmociones sociales y económicas. Sin duda, hemos sido testigos de la incomparable capacidad de los sistemas integrales de seguridad social, de salud universal y de cuidados de larga duración, combinados con las estrategias de salud pública para la prevención, los sistemas de seguridad y salud en el trabajo y las políticas del mercado de trabajo, de atenuar las consecuencias sociales y económicas más graves de la crisis y de respaldar la demanda agregada de los consumidores.

Como recuerda el Secretario General de la AISS, Marcelo Caetano: “Sin una seguridad social integral, el conjunto de herramientas para respaldar el crecimiento inclusivo y la cohesión social sería mucho más limitado”.

El desafío radica aquí. La falta de sistemas integrales en muchos países compromete gravemente la capacidad de las administraciones de la seguridad social de suministrar prestaciones y servicios para atender las necesidades de todos, en especial de las personas vulnerables en un contexto de crisis en constante evolución. La falta de programas nacionales integrales limita las opciones de los responsables de políticas para diseñar y adoptar nuevas medidas de emergencia a escala nacional, que habitualmente se benefician del respaldo de estructuras administrativas nacionales probadas.

Un futuro sostenible para la seguridad social

La economía mundial se enfrenta actualmente al riesgo de una profunda recesión. En los últimos meses, los gastos de los sistemas de seguridad social han aumentado, mientras que los ingresos en concepto de cotizaciones han disminuido. A medida que los niveles de desempleo han aumentado, las horas de trabajo de muchos trabajadores han disminuido del mismo modo que los ingresos. La demanda de gastos sociales financiados con cargo a los ingresos públicos generales ha aumentado.

A pesar de la importante función de estabilización y protección que ejercen los sistemas de seguridad social, es probable que en muchos países la salud financiera y la estabilidad de los sistemas de seguridad social se hayan debilitado. Las finanzas públicas se verán igualmente afectadas. Como parte de las políticas para abordar la financiación sostenible de los sistemas de seguridad social, en el periodo posterior a la crisis será necesario aumentar las cotizaciones, reducir las prestaciones o ambas cosas. Tal vez sea preciso considerar opciones de financiación innovadoras. Es probable que cuanto más duren los efectos de la crisis, mayor será la demanda de gastos sociales financiados con cargo a los impuestos, en particular de prestaciones de asistencia social. En este sentido, si bien existe el riesgo real de que se adopten medidas de austeridad, los objetivos de crecimiento inclusivo y de cohesión social exigen que los cambios en el sistema tributario sean progresivos.

El mundo sigue cambiando y los sistemas de seguridad social deben adaptarse. Sin embargo, persisten los desafíos relacionados con la seguridad de los ingresos y la salud a los que se enfrentan las personas durante toda la vida. Si tuviéramos que definir la llamada “nueva normalidad”, probablemente hablaríamos de la sensación compartida de una mayor incertidumbre social, económica, política y ambiental. Los sistemas de seguridad social tienen un importante papel que desempeñar para contrarrestar esta incertidumbre y ayudar a restablecer la confianza en la sociedad.

Tal como se destaca en los artículos de este número especial de International Social Security Review, para ayudar a preservar el “contrato social”, es crucial que los sistemas nacionales de seguridad social de todo el mundo sigan apoyando los objetivos de crecimiento inclusivo y de cohesión social.

Para más información

ISSR. 2020. “Special issue: Social security, inclusive growth and social cohesion” (número completo), en International Social Security Review, vol. 73, núm. 3.

Contacto

Para más información sobre el número especial de ISSR de 2020, póngase en contacto con Roddy McKinnon, editor de International Social Security Review; mckinnon@ilo.org.